Regresamos a Milán para hablar de su Estación Central cuya fachada principal es la que ilustra nuestro calendario en este mes de Noviembre. Ya hemos hablado algo de ella cuando presentamos los tranvías de Milán.

La impresionante edificio actual es inaugurado el 01.07.1931 reemplazando a una antigua, también llamada Estación Central inaugurada un  10.05.1864.

El ferrocarril llega a esta ciudad, capital de Lombardía, años antes, en concreto el 17.08.1840 que es cuando se inaugura la línea férrea entre Milán y Monza, cuando una locomotora precisamente de nombre “Lombardia” arrastró la composición inaugural precediendo a un segundo convoy arrastrado por la locomotora “Milano” [1]. La llegada es a la Estación Porta Nova algo más al centro que la actual Estación Central que es la que recoge con posterioridad los tráficos de esta línea.

En el momento de la inauguración de la línea el Reino de Lombardía-Venecia, cuya capital era precisamente Milán, estaba encuadrado, con fuertes resistencias (*),  en el Imperio austríaco  que para la fecha ya había inaugurado varios ferrocarriles en el interior de sus fronteras. Con la unificación italiana de 1861 pasa a ser la segunda línea del país transalpino (primera construida por los propios italianos) tras incorporarse también a la Italia Unificada el  Reino de Dos Sicilias, que aportaría la línea entre Nápoles y Portici que funcionaba desde el 03.10.1839 convirtiéndose en la primera de Italia. La Unificación italiana comportó un rápido crecimiento en la construcción de líneas férreas que fueron ampliándose hacia la zona Sur de Italia. Con fecha 14.10.1901 se inaugura la primera línea electrificada, mediante tercer carril, de Italia entre Milán y Varese.

(*) Estas ansias independentistas fueron aplacadas por uno de los militares más famosos de la época, Josef Radetsky, a quien ahora conocemos sobre todo por la marcha que en su honor compondría Johann Strauss (padre) y que es con la que tradicionalmente se concluye el Concierto de Año Nuevo en Viena.

Milano Centrale es estación término junto con Certosa y Porta Genova. Todas las demás estaciones comunican de una u otra manera con Milano Centrale.

Como decíamos con la apertura del túnel del Simplón que comunicaba Suiza con Italia a principios del Siglo XX (1906) la importancia ferroviaria de Milán aumenta considerablemente, razón por la que se ha de ampliar la primitiva Estación Central.  Milán se toma una pequeña venganza de sus antiguos ocupantes cuando arrebata a Viena el tráfico del Orient Express convirtiendo el trazado del Simplon Orient Express en la principal ruta ferroviaria entre Paris y Estambul.

Es por ello que comienza a pensarse en otra nueva estación siguiendo los parámetros de la época. Por una cosa u otra la construcción de la estación se retrasa y el último impulso a la misma proviene de la Italia fascista, cuyas primeras apariciones serían precisamente en Milán, que pretende que la Estación, como  otras de sus faraonicas obras arquitectónicas, sea tarjeta de presentación del nuevo régimen.

La Estación Central de una ciudad es la que suele recoger la mayoría de las líneas de la que dispone la misma y puede ofrecer los servicios de varias formas. Podemos diferenciar entre estaciones de paso como la vista hace pocos meses  Estación Central de Berlín que  recoge incluso tránsitos en varias direcciones y a distintos niveles, junto con otras que se constituyen como estaciones término como lo es  la Estación Central de Milán una de cuyas señas de identidad son los clásicos topes que marcan el punto final de las vías.  Incluso existen estaciones en que  se dan los dos modelos anteriores, es decir, unas líneas que finalizan físicamente y otras que continúan a otros destinos como sucede en la estación internacional de Basilea.

Dentro de la estación central de Milán podemos ver todo tipo de composiciones desde los regionales hasta los trenes de alta velocidad. A la salida de la estación observamos varias torres de control a modo de puente sobre las vías, cabinas, desde donde se manejará la complicada playa de vías cercana a la estación. También podemos ver la espectacular torre de agua, en fin toda la clásifa infraestructura ferroviaria para una enorme estación como es esta, la Milano Centrale.

En la propia estación existe conexión con dos líneas de Metro, así como con autobuses, tranvía y filobus, trolebús. Cuenta también Milán con un bonito Museo del Transporte con una sección ferroviaria más que aceptable.

Como decíamos Milán es la locomotora económica de Italia y uno de los motores de la Europea que sigue estando presente en los grandes ejes ferroviarios pasados y futuros. 

 

Binari e stazioni a Milano. Storia di Milano. [1]

Milano Centrale. Wikipedia. EN.

Mapa transportes Milán. ATM.