Hasta ahora habíamos considerado como “Primera locomotora eléctrica” a la exhibida en la muestra internacional de Berlín del 31 de mayo de 1879. Sin embargo deberíamos añadir que décadas atrás ya se experimentaron, aunque de una manera mucho más modesta otras realizaciones. Una de ellas fue la denominada locomotora Galvani, que utilizaba la energía eléctrica que le proporcionaban unas baterías. Ello se produjo en la década de 1840. Concretamente un 22 de septiembre de 1842 un prototipo de esta locomotora circuló algunas millas por la ruta Glasgow a Edimburgo.

El inventor, un auténtico adelantado a su tiempo, fue Robert Davidson, un inventor escocés especializado en temas de química especialmente. Davidson efectuó varias exposiciones de su invento que fueron vistas, entre otros, por un niño de diez años James Clerk Maxwell quien se convertiría en un auténtico erudito en el campo del electromagnetismo. El invento en cuestión carecía quizás de aplicabilidad práctica puesto que las baterías no eran recargables y la velocidad que se conseguía con ellas era irrisoria por lo que el invento no fraguó o, a decir verdad, tardó en imponerse.

Pero lo mismo sucedió con la máquina a vapor de Trevithick o con la locomotora de cremallera de Blenkinsop . En estos casos hubieron de pasar décadas para que esas invenciones se desarrollaran plenamente. Pues lo mismo puede decirse de la locomotora eléctrica a baterías que hoy en día pasa por ser lo que muchos llaman “el futuro del automóvil”.

Pero unos años anterior a esta iniciativa, en 1834, otro emprendedor Thomas Davenport, ya consiguió que un pequeño vehículo accionado también por un motor eléctrico de batería circulara por un pequeño circuito.

Muchas son las razones por las que muchos opinan que no se pudiera seguir investigando en esas fechas: Una, la absoluta falta de recursos del inventor, otras apuntarían a las zancadillas que los que dominaban el mundo de la tracción a vapor le pudieran poner igual que a estos se las pusieron los de los negocios amenazados anteriormente. Intentar violentar el statu quo imperante siempre produce problemas.

Considerarla, sin embargo, como la primera locomotora eléctrica quizás fuera excesivo pues habría que exigírsele unos mínimos de autopropulsión y de carga en términos de velocidad, etc. , que esta invención no cumplía. Pero sí habremos de reconocerlo lo que tuvo de pionera en este mundo que, insistimos, hoy más que nunca parece abrírsele.

Enlaces:

Robert Davidson, Wikipedia. EN

Thomas Davenport. Wikipedia. EN

Motor Davenport.