Por Joseba Barrio Ezkerra  

euskera 

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En esta ocasión vamos a acercaros a otra de las infraestructuras ferroviarias con más sabor dentro de Euskal Herria; el tren cremallera de Larrun.

Larrun es una montaña de gran significación dentro del País Vasco, puede ser considerado la primera (o la última según por donde se mire) de las cumbres pirenaicas.

La cima se encuentra a 905 metros de altitud y se dice que desde ella, en días despejados, podrás ver una gran panorámica de los territorios en los que en mayor o menor medida sigue hablándose euskera ; Bizkaia, Gipuzkoa, Araba, Nafarroa, Zuberoa y Lapurdi, es decir, Euskal Herria.

 

 

 

Bueno pues aunque nosotros partíamos de más lejos comenzaremos nuestro recorrido cruzando el Bidasoa desde Hondarribia a Hendaia. Cruzamos nuestro particular “Río Grande” pues habréis de saber que ésa es la etimología precisamente de la localidad fronteriza de Hendaia ( Handi=grande Ibaia=río) queriendo dar a entender esa gran bahía, la bahía de Txingudi. Desde allí nos dirigimos hacia San Juan de Luz.
San Juan de Luz (al fondo Larrun) (*) Estación SNCF de San Juan de Luz

(*) Autor: Fondo Etor-Ostoa ( Santi Yániz ). Fuente: Mendikat)

La cima a la que nos dirigimos es perfectamente visible desde toda esta zona. Continuamos circulando por la costa de lapurdi hasta llegar a la localidad de Donibane Lohitzune (San Juan de Luz). “Luz” que quizás le impregnara para siempre la que fue una boda real de primera magnitud que tuvo lugar en esta bella localidad; nos referimos a la boda de Luis XIV, el Rey Sol, y la infanta María Teresa (1660). No es extrañar, por tanto, que esta zona por la que transitas fuera en su día y hasta épocas relativamente reciente meca de la aristocracia europea. Hoy mucho más tranquila sigue siendo otro enclave turístico de primera magnitud.

Pero estas costas fueron también cuna de pescadores, balleneros , etc. aparte de famosos corsarios quienes con “patente de corso”, es decir, con permiso Real, debilitaban las flotas enemigas, salvaguardando las propias. Unas zonas que no deberíais perderos si vais a conocer igualmente el tren del Larrun.

Como veis ya se nos asoma majestuoso el Larrun y podemos incluso ver el trazado por la faldas del Urkilepo y Altxanga, cimas intermedias al Larrun.

Bien, decíamos que habíamos llegado hasta San Juan de Luz desde donde nos desviaremos por la carretera dirección Azkaine. Quizás antes de tomar “le petit train” te apetezca conocer toda esta zona y darte una vuelta por el entorno (Azkaine-Senpere-Ezpeleta-Ainhoa-Sara) y finalmente arribar al Col de St. ignace que es desde donde tomaremos nuestro querido cremallera) ó sin más una vez llegues a Azkaine dirígete dirección Sara al citado Collado de San Inazi (Col Saint Ignace).
Estación inferior del tren-cremallera de Larrun. Collado de Saint-Ignace.

La cima de la montaña se denomina Larrun, Larhun, Larun o La Rhune. Esta última, que es la oficial, es, sin embargo, una deformación al lenguaje galo de las anteriores. El nombre más extendido es Larrun (Larre gune; lugar de prados) pero ese significado no está demasiado claro. (*) Dejemos su significado envuelto en ese misticismo que tiene la montaña misma, un “nido de demonios” para la Inquisición que, en estos valles, se cebaba particularmente. No lejos de allí se encuentran la famosa cueva de Zugarramurdi, que junto con las cercanas de Sara y de Urdazubi constituían los principales núcleos de reunión en donde los akelarres eran frecuentes.

(*) Mikel Albisu. Revista Euskal Herria nº 12.

Detalle del tope y de la cremallera de nuestro querido tren a la que identificamos fácilmente como del tipo Strub, tal y como pudimos ver en el artículo sobre los trenes de cremallera.

 

Tras adquirir los billetes correspondientes nos dirigimos al andén para montarnos en nuestro querido tren. Tren que encontraremos igualmente nombrado de diversas formas; “le petit train” (pequeño tren), el tren barnizado, el tren de Larrun, etc. El andén está abarrotado pero intentaremos acomodarnos en un buen lugar para nuestro reportaje..

Dos trenes regresan de la cumbre del Larrun presta a tomar de nuevo pasajeros hacía la cumbre. Cada uno de ellos formado por locomotora y dos coches de pasajeros.

En el extremo del coche se encuentra la plataforma para el guardafrenos, justo detrás de él haremos nosotros el viaje.

 

Este tren del Larrun el el único que queda del amplio entramado de vía estrecha (1000mm) con el que contaba esta zona. Existían líneas que cubrían el espacio comprendido entre Baiona y Hendaia (con ramal a Hendaia-playa) así como desde San Juan de Luz hasta el punto de inicio de nuestro recorrido, el Col de Saint Ignace.

El primer proyecto de construcción se inicia en 1909. En 1912 comienzan las obras y tras alguna interrupción (Guerra Mundial) la línea se abre el 30 de junio de 1924 su trazado hasta la cumbre, con un recorrido total 4200 metros.(*)

(*) Revista MAQUETREN. nº 55 Características de las locomotoras

A poco de comenzar podemos ver a la derecha las cocheras del tren de Larrun. Tenemos una vista privilegiada sobre el trazado del tren cremallera.

En esas “curvas” un poco bruscas el tren se agitaba con fuerza. Tipi-tapa tipi-tapa, con este sonido tan cadencioso íbamos remontando las sucesivas rampas. La velocidad es de 8 kilómetros a la hora y el tiempo que suele durar la ascensión son unos 35-40 minutos.

Atentos en todo momento a las campas circundantes por si logramos ver los famosos “pottokak”, una especie de pequeño caballo autóctono que vive en estado semisalvaje y que es frecuente ver en estas laderas. Claro que estos prefieren resguardarse del sol, que ofrecernos una buena fotografía. Estamos llegando a una de las zonas de mayor belleza de toda la ascensión en donde podemos observar por primera vez la cumbre del Larrun.

Llegamos a la “La Breche”, la abertura por la falda de la montaña (la cresta de Altxanga). Esta imagen de arriba a la derecha es la típica estampa como habéis podido ver arriba en el billete, aunque a nosotros nos falta el cremallera, en el primer plano al ir en la primera de las dos composiciones, aunque sí podemos ver ya a uno de los trenes en descenso.

 

Parte II