Reportaje sobre el ferrocarril de Sóller.
Parte II

Resumen:

Visitamos el Ferrocarril de Sóller que enlaza Palma, la capital de la Isla de Mallorca (Illes Balears), con la localidad de Sóller, un auténtico vergel en el corazón de la Sierra de la Tramuntana.

El ferrocarril se inaugura un 16.04.1912 culminando uno de los proyectos para conectar vía férrea Palma con Sóller, enclave históricamente aislado dentro de la isla de Mallorca al que se accedía, bien vía marítima, bien por el impresionante puerto de Sóller en la Sierra de Alfàbia compuesto por un sinfín de curvas en zig zag.

No es, sin embargo, la del ferrocarril de Sóller la primera realización ferroviaria de la isla sino que desde el 24.02.1875, en que se inaugura el ferrocarril que comunica Palma con Inca, comienzan a establecerse diversos ferrocarriles en la Isla con la característica común de que utilizan el peculiar ancho de 0,914 metros, una yarda inglesa.

Esta circunstancia es la que obliga al ferrocarril de Sóller a adoptar este mismo ancho para, al menos, poder enlazar con aquel ferrocarril.

Pero el que consigue “llevar a buen puerto” a tren de Sóller es, sin embargo, el pequeño tranvía que comunicaría Sóller, final de la proyectada línea con, precisamente, su Puerto: El Tranvía de Sóller, completando de esta manera los 30 kilómetros requeridos para que la línea pudiera acogerse a algunos de los beneficios fiscales que se ofrecían en la época, puesto que el recorrido Palma a Sóller tan solo llegaba a los 27,2 kilómetros de longitud, frente a los 31 kilómetros que suponía el acceso por carretera, aunque sí pudo evitar otra de las exigencias cual era la de ser un trazado de ancho métrico.

El Tranvía de Sóller, que veremos prontamente, se inaugura unos meses después, el 04.10.1913.

Otra fecha clave de este ferrocarril se produce un 14.07.1929 cuando se produjo su electrificación.

El ferrocarril surge por el incansable impulso de D. Jerónimo Estades con el apoyo total de una pequeña población que se convierte para tal fin en accionista del mismo, sin minusvalorar el apoyo decisivo de D. Antonio Maura, Presidente del Gobierno español en la época en que se solicita la concesión de la línea. El ingeniero encargado de llevar a cabo la construcción de la línea fue D. Pedro Garau.

Una historia muy bonita con final feliz y que todavía podemos seguir disfrutando hoy en día.

1. Visitamos hoy un bonito ferrocarril en la histórica y turística Isla de Mallorca, la mayor de las Islas Baleares, en pleno Mar Mediterráneo. Se trata del Ferrocarril de Sóller, comunicando la capital de la Isla, Palma, con la localidad de Sóller, situada al norte de la Isla.

3. Desde las inmediaciones del castillo obtenemos una vista del puerto deportivo de Palma junto a la Catedral, el Palacio de la Almudaina y la ciudad de Palma. Al fondo podemos contemplar la Sierra de la Tramuntana.

5. En la Plaça de Espanya, junto a la estatua de Jaume I, quien conquistara la Isla para la Corona de Aragón en 1229, podemos ver una columna barométrica que también nos indica las principales distancias desde Palma a diversos lugares de la Isla. 31 kilómetros a Sóller. Cruzamos la calle y llegamos a una de las entradas a la estación.

7. Frente a esta estación se encontraba y se encuentra la estación del Ferrocarril de Mallorca, hoy TIB, si bien ahora este recinto se encuentra soterrado aunque podemos seguir contemplando en el reloj el año en el que comenzaran a circular los trenes en esta Isla: 1875 en un recorrido desde Palma a Inca, cuya estación podemos también contemplar en la fotografía.

9. En esta otra podemos contemplar un bonito furgón de correo modelo SWANSEA WAGON felizmente restaurado y preservado. Otro coche de pasajeros y un vagón cerrado de mercancías provisto de garita completan la muestra de material preservado en esta estación.

11. La idea de la construcción de una línea del ferrocarril desde Palma a Sóller surge a finales del Siglo XIX mediante una propuesta de D. Jerónimo Estades que quedaría, en principio, fuera del reconocimiento oficial.
Fueron los propios sollerenses y su perseverancia los que consiguen que se pueda poner inicio a la construcción de esta vital infraestructura mediante otra propuesta.
A este anhelo se uniría otro importante personaje, el mallorquín Antonio Maura, Presidente del Gobierno de España cuando se realiza la petición formal.
Uniría las dos localidades mencionadas pero no ya pasando por Valldemosa y Deià, sino a través de la impresionante Sierra de Alfàbia, un complicadísimo puerto (Port de Sóller) responsable del aislamiento que durante siglos viviera el entorno de Sóller, un auténtico vergel que sin embargo estaba obligado a comunicarse con el resto de la isla casi exclusivamente por vía marítima pues pese a esa pequeña distancia que veíamos en la columna de Palma, 31 kilómetros, la dificultad del puerto era excepcional.
Es todo el pueblo (unos 9000 habitantes) el que participa en la suscripción de acciones (7000) y en 1907 comienzan las obras del en un principio denominado Ferrocarril de Palma a Sóller.
La obra más difícil de llevar a cabo era un túnel de casi 3 kilómetros en la mencionada Sierra de Alfàbia que tardó 3 años en perforarse. El ingeniero jefe del proyecto fue el Sr. Garau.

13. Iniciada la obra los promotores advierten que se produce una nueva concesión, dotada de beneficios fiscales, para un ferrocarril entre las dos localidades por Valldemosa y Deià.
Ante esto las dos empresas deciden unir ambos proyectos consiguiendo no perder los beneficios fiscales conseguidos por la otra compañía a pesar de que el trazado no cumplía dos condiciones exigidas por la Norma:
Tener ancho métrico y contabilizar más de 30 kilómetros de longitud.
Como mencionábamos anteriormente el primer ferrocarril de la isla eligió el ancho de vía de 0,914 metros lo que obligó de alguna manera a este a adoptar el mismo ancho de vía para, al menos, poder permitir conexiones entre ambos. Parece ser que sí consiguió que la Administración permitiera mantener este ancho.
Pero faltaba otro requisito pues el recorrido original no completaba los 30 kilómetros exigidos y en este caso la solución vino del lado de prolongar la construcción de la línea hasta el Puerto de Sóller.
El ferrocarril pasó a denominarse Ferrocarril de Sóller y se inauguró oficialmente un 16 de abril de 1912 teniendo que esperar al 4 de octubre de 1913 para que lo hiciera su conexión hasta el Puerto de Sóller mediante tranvía eléctrico.

15. La estación vista desde la playa de vías. En la misma todavía puede verse parte de la aguada que proporcionaba antaño el agua a las locomotoras a vapor. Ha desaparecido, sin embargo, la placa giratoria que se situaba junto a ella.

17. En un principio eran locomotoras a vapor las que proporcionaban la tracción. Fueron dos como las de la imagen, Sóller y Palma, fabricadas por la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona en 1911, las que efectuarían el convoy inaugural un 16 de abril de 1912.
El modelo para Trainz es obra de Jordi Sacasas, Tramsoller

19. En la época de la tracción a vapor las composiciones iban encabezadas, tras la locomotora o locomotoras necesarias, bien por un furgón como el que vemos en la imagen que ahora puede verse en Sóller a modo de oficina de turismo, bien por algún vagón cerrado.

21. El parque móvil de la época de vapor vendría completado por diversos vagones cerrados, bordes altos y plataforma no muy distintos a los de estos modelos creados por Joxemai para Trainz.

23. Las cuatro locomotoras a vapor, Sóller, Palma, Bunyola y Son Sardina, fueron sustituidas por sendos automotores eléctricos proporcionados por la factoría Carde y Escoriaza de Zaragona en 1929. Los automotores son ahora numerados del nº1 al nº4. En imagen la nº 1 encabezando un tren penetrando en la estación de Palma.

25. Coche nº 19.

27. Contemplamos de nuevo la playa de vías de la estación, ahora muy concurrida, con el automotor nº 3 en la cochera.

29. Tras el cambio de vía el automotor sale prácticamente de las instalaciones de la estación hasta la calle exterior para volver a situarse en cabeza de la composición tras la segunda maniobra de agujas.

2. La situación geográfica de Mallorca hace de la Isla objetivo estratégico de muchas culturas que, como podemos contemplar, dejaron su huella en la misma; griegos, romanos, musulmanes, entre otros.

A la izquierda una fotografía de los baños árabes y a la derecha la torre del homenaje del Castillo de Bellver.

4. Nos dirigimos ahora a la zona lindante con la antigua muralla que tan bien puede observarse en esta fotografía. Justo en el exterior de la antigua muralla se encuentran las dos estaciones: Las correspondientes al Ferrocarril de Sóller y la perteneciente a los Ferrocarriles de Mallorca, esta última hoy en día soterrada y formando parte estos ferrocarriles del consorcio TIB, Transport de les Illes Balears.

6. Fachada de la bonita estación de Palma del Ferrocarril de Sóller, junto a la calle que la separa de la Estación del Ferrocarril de Mallorca.
Hay que decir que entre la inauguración del primer ferrocarril de Mallorca y la del de Sóller inicia su penetración el automóvil cuya primera unidad fue matriculada precisamente en la Isla de Mallorca.

8. En el interior de la estación, junto a las modernas unidades, podemos ver algún material histórico de interés como esta locomotora a vapor de nombre Landaluce (Baldwin, 1919) que, pese a lucir acrónimo de la C.F.V.M., Compañía de Ferrocarriles a vapor de Mallorca, prestó sus servicios en la M.S.P., la Minero Siderúrgica de Ponferrada.

10. Como decíamos el ferrocarril inició su andadura en esta Isla un 24.02.1875 completando el recorrido entre Palma e Inca. Este ferrocarril utilizó un ancho de 0,914 metros, equivalente a una yarda inglesa a pesar de que en esta fecha ya era común la utilización, bien en la península, bien en otros lugares, el ancho métrico para muchas de las realizaciones sobre vía estrecha.

12. Aquí podemos ver un perfil de la Sierra de Alfabia, un sinfín de zig-zags a ambos lados de la montaña. El recorrido de Palma a Sóller, vía ferrocarril, no contabiliza ya los 31 kilómetros que marcaba la columna de Palma sino que se queda en 27,264 kilómetros al evitar tanto zig-zag (hasta 64).

Parte del personal del ferrocarril de Sóller fue directamente contratado desde la antigua empresa de carretas que operaba precisamente por este peligroso puerto.

14. Interior de la estación de Palma. Debajo parte de una crónica del ferrocarril recogida en LA VOZ DE SÓLLER.
Día 16 d’Abril de l’any 1912, a Sóller, se celebrà una Festa Major. S’inaugurà el ferro-carril de tracció a vapor: esfors el mes gran y heroic, qu’es pot esperar d’un poble que no arriba a 10000 ànimes, comparable a l’esfors de l’èpica gesta de l’onze de maig de 1561, encara que dins un altre orde.

16. En imagen la playa de vías, cochera y andenes vacíos lo que nos permite contemplar, a la derecha, lo que queda de la aguada. Entre la cochera y la estación se puede contemplar un tinglado dedicado anteriormente a la carga y descarga de mercancías, hoy utilizado como zona de exposiciones.

18. Otra locomotora que hay que mencionar es la de nombre María Luisa, de aspecto similar a la de la fotografía. Fue ésta la que completó unrecorrido completo desde Palma hasta Sóller a modo de inauguración extraoficial que llevó a bordo a los mencionados Antonio Maura y Jerónimo Estades un 07.10.1911, aunque ya había llegado a Sóller una composición el 30.09.1911.

20. En imagen el coche nº 1. Los coches fueron proporcionados por la compañía Carde y Escoriaza de Zaragoza pero con una participación importante de la Sociedad Española de Construcciones Metálicas (Bilbao) que efectuara las unidades en la factoría de Beasain.

22. La tracción a vapor fue sustituida el 14.07.1929 por tracción eléctrica como queda constancia en esta placa presente en la estación de Palma.

24. En las cocheras contemplamos los automotores nº2 y nº4.

26. Interior de uno de los coches.

28. Ya no es necesaria la placa giratoria para dar la vuelta las locomotoras, pero sí es necesario cambiar la posición del automotor. En imagen el nº 2 efectuando agujas, cambio de una a otra vía, en la estación de Palma.

30. Otro cambio de vía y a efectuar la maniobra de enganche.

 

Parte II