32. Composición similar a la que podemos contemplar en esta antigua postal, junto con otra que muestra un cartel anunciador del afamado tren de cremallera.

34. Una locomotora similar a esta podemos verla en la estación de Ribes Vila, en el recorrido de otro conocido tren de cremallera situado en Catalunya, el tren de cremallera de Núria.

36. Para el descenso podemos elegir, bien regresar en el tren de cremallera, bien aventurarnos por los senderos de la zona. En esta ocasión regresaremos en ferrocarril. Partirán, casi simultáneamente, hasta tres composiciones. Elegimos la composición central.

38. Iniciamos el descenso. Intentaremos colocarnos a la parte izquierda del coche que es desde donde contemplaremos las mejores vistas del recorrido.

40. Justo encima de la depresión nos encontramos con Mürren por donde también circula un bonito funicular y con magníficas vistas también sobre las cumbres del Eiger, Mönch y Jungfrau.

42. Penetramos en el único túnel de todo el recorrido. Podemos ver también que hemos bajado ya el pantógrafo.

44. Sin embargo es la otra parte del túnel la que proporciona una de las imágenes más conocidas de este tren de cremallera.

46. Pudimos tomar una fotografía similar desde la cumbre del Schynige Platte.

48. Un poco más adelante tomamos esta bonita fotografía con la composición que nos precede aproximándose a la estación de Breitlauenen. Al fondo podemos ver Interlaken y el lago Thun.

50. En el apartadero se juntan dos composiciones ascendentes con las tres descendentes.

52. Aquí contemplamos de nuevo dos locomotoras, mientras los respectivos maquinistas charlan amigablemente.

54. Tipi-tapa, tipi-tapa…
Como vemos, el descenso se efectúa por simple tración por gravedad. Contemplamos ahora el extremo del Lago Brienz.

56. Estamos llegando ya al final de este descenso que ha resultado espectacular, como espectaculares son estos parajes por donde transitamos.

58. Las dos composiciones cruzándose muy cerca ya de Wilderswil.

60. Otra composición con la locomotora nº 19 a la cabeza sirve para despedir este reportaje.
¡¡Ha sido mangnífico!!
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