61. También alcanzamos a ver la intermedia estación de Planalp.

63. En esta otra imagen captamos del tren de cremallera, observamos el otro de los senderos que descienden desde el Rothorn. Quizás este camino hubiera sido mejor para obtener fotografías, pero no tan vistoso como por el que hemos transitado.

65. Las vacas son testigos de las circulaciones del tren de cremallera. Las hemos encontrado en la mayoría de los trenes de cremallera por los que hemos circulado como el Rigi, el Furka, etc. etc.

67. Dos composiciones, atravesando una zona en zig zag. Zig zag sin retroceso como han de hacer otros ferrocarriles para remontar fuertes desniveles sin utilizar la cremallera tal como lo hacen el ya mencionado Darjeeling, el tren a las nubes, etc. etc.

69. En esta otra toma captamos al fondo el Hotel Giessbach y sus afamadas cataratas, donde se sitúa la estación superior del funicular.

71. La cremallera cambia en forma en el paso a nivel.

73. Vista del apartadero de la estación de Planalp. Nuestra pequeña aventura ha finalizado pero todavía nos queda un buen tramo hasta Brienz.

75. Este paseo nos brinda ahora una imagen de la depresión que se encuentra finalizado el lago. Al fondo se encuentra la localidad de Meiringen, tan amada por todos nosotros, en especial por los amantes del merengue, que tiene allí su origen.

77. Precisamente en el Museo del transporte de Lucerna podemos contemplar un antiguo automotor perteneciente a la línea Meiringen–Innertkirchen Bahn. Se trata de un automotor de notación BDa 2/2 fabricado por la compañía SAAS SIG en 1939 para la compañía KWO, Kraftwerke Oberhasli, una empresa hidroeléctrica que utilizara la línea para la construcción de una presa. La línea, hoy electrificada, también discurre sobre ancho de 1000 mm, pero no podían intercambiarse unidades de una a otra por la diferente electrificación que usan las dos líneas que confluyen en Meiringen.

79. Descendiendo ya por el último tramos vemos el puente Wellenberg que es atravesado por una composición descendente. Por aquí fluye el río Trachtbach.

81. Caminamos junto a otro paso a nivel. A mi espalda se divisan ya las cocheras del tren de cremallera.

83. Debemos volver a Interlaken. En el embarcadero nos espera el vapor Lötschberg, aunque en esta ocasión utilizaremos el tren.

85. Aquí llega nuestro tren que nos devolverá a Interlaken.
Ha sido.. sencillamente maravilloso.
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