Parte I        Parte III

21. Esa que hemos visto fue la última mina en cerrarse pero sería bueno comentar cómo surgió la misma. En esta maqueta que podemos ver en el Museo que visitamos hoy vemos cómo era la localidad de Gallarta. Un tranquilo enclave de 7000 habitantes que tiene que desplazarse para abrir la mina que contenía una gran cantidad de hierro. El traslado comienza a comienzos de los 60.

23. Tras el fin de la era minera toda la zona se convierte en un desierto industrial bastante degradado. La zona, no obstante, va regenerándose poco a poco a la vez que se van recuperando los numerosos vestigios de la época industrial, especialmente por la Fundación del Museo Vasco de la Minería. En la imagen la entrada de un túnel ferroviario en desuso situado en La Arboleda.

25. Toda esta zona que como dijimos resultó fuertemente degradada propone ahora un nuevo contrato a los habitantes de la zona no ya de sacrificio, esfuerzo, sudor, etc., sino de ocio, esparcimiento, recuperación. La tierra ya nos regaló mucho y ahora nos corresponde a nosotros la tarea de recuperarla para que nos siga regalando, quizás, otro tipo de mineral que poder explotar.

27. Ahora las antiguas minas se encuentran anegadas de agua. Podría decirse que vuelven a su origen porque precisamente el hierro tiene su origen en que toda esta zona estuvo situada antaño bajo las aguas del mar.

29. Ya que el hierro es parte consustancial al propio ferrocarril intentaremos aportar algunos pequeños apuntes sobre la evolución de su industria.
Este que vemos apoyado en una mesilla corresponde al mineral que en términos técnicos se conoce como Hematíes que en esta zona es denominado como vena. Se trata del mineral de mayor pureza y de más fácil extracción. Fue, por tanto, el primero en agotarse.

31. En estas ferrerías se producían todo tipo de utensilios desde aperos agrícolas, anclas marinas o armas que eran exportadas a diversos países. Recordar que el Fuero solo permitía exportar al extranjero hierro elaborado o semielaborado, pero no el mineral bruto. Y parece ser que eran productos de calidad.
Así lo atestigua la referencia a las mismas en obras por ejemplo de William Shakespeare. Tanto en Hamlet como en The merry wives of Windsor se hace referencia a productos elaborados en hierro a los que denomina como bilbos tanto para referirse a grilletes como a espadas.
HAMLET:
Sir, in my heart there was a kind of fighting
That would not let me sleep. Methought I lay worse than the mutines in the bilboes.
Esta expresión, “in the bilboes” se traduce al inglés moderno como “in the chains”.

33. Pero en este sitio web nos interesa sobremanera conocer la historia del hierro encuadrada en la propia del medio de transporte que adoptaría su nombre en su denominación: el ferrocarril.
Este fue precisamente uno de los problemas para que la extensión de este medio de transporte no se produjera con anterioridad. Las primeras locomotoras de principios del Siglo XIX eran guiadas sobre perfiles en “L” o bien se apoyaban en frágiles raíles de madera.
Los perfiles de hierro fueron adoptándose poco a poco conforme a la técnica permitía elaborar raíles más rígidos.
Un paso muy importante en este terreno lo proporciona un personaje como Henry Bessemer que idea un nuevo procedimiento para obtener acero de calidad a precios competitivos. Este procedimiento conocido como “proceso Bessemer” requería, para su buen funcionamiento, la presencia de hierros con bajo contenido fosfórico que eran precisamente los que abundaban en esta zona minera. Lo mismo puede decirse de otro método de producción de acero conocido como Siemens-Martin y a pesar de que la llamada adaptación Thomas-Gilchist de 1879 obviaba el alto contenido fosfórico de los minerales, estos métodos eran ya los más utilizados en todo el mundo.
Bessemer fue grandemente homenajeado en América otorgando su nombre a varias ciudades y a diversas locomotoras. Creo que nosotros también deberíamos haberle prestado algún homenaje mayor.

35. Otra curiosa fotografía de las formas que adopta el mineral de hierro. Goethita. Cuenta una leyenda que el término deportivo Alirón pueda derivarse de ALL IRON, una notación que los responsables de las minas, ingleses muchos de ellos, anotaban en sus cuadernos cuando habrían encontrado una mina de gran riqueza. Los trabajadores al leer esa expresión la utilizaban de manera jubilosa pues suponía buena paga, etc. etc. Y pueda ser que de allí se trasladara al mundo del futbol y en particular al Athletic de Bilbao y su famoso.
!!Alirón, Alirón, el Athletic es campeón!!

37. En esta otra imagen podemos ver varios trozos de mineral, entre ellos, el que nos faltaba por describir, denominado siderita o popularmente conocido como carbonato. El más pobre de todos y que requerirá mayor elaboración para ser tratado.

39. En la imagen un tromel utilizado para lavar el mineral. Hasta las inmediaciones del mismo se trasladaban las masas a limpiar. El procedimiento consistía en hacer rotar ese cilindro, bien por medio de un engranaje en cremallera como el que vemos en la imagen o directamente mediante los rodillos inferiores que en este caso simplemente sirven para el apoyo y deslizamiento del cilindro.

22. Una vez buscado otro emplazamiento para el asentamiento de Gallarta se abre la impresionante y productiva mina que como hemos mencionado anteriormente se introducía en algún punto hasta 125 metros bajo el nivel del mar. Conoceremos a esta mina como Concha II, mina de Bodovalle y también como mina Agruminsa al ser esta empresa su última propietaria.

24. Aquí podemos ver otra bonita estampa de esta zona. Verdes prados que no consiguen tapar del todo la roca roja correspondiente al mineral de hierro que podemos ver todavía en muchos de los recorridos a pie que pueden realizarse por estos lugares.

26. Toda esta zona que resultó fuertemente degradada se está recuperando proponiendo un nuevo contrato a los habitantes de la zona no ya de sacrificio, esfuerzo, sudor, etc., sino de ocio, esparcimiento, recuperación. La tierra ya nos regaló mucho y ahora le debemos este pequeño homenaje.

28. Efectivamente, parece ser que el origen del mineral de hierro no está encuadrado en los de origen magmático o volcánico -como los que acabarían con la vida del mencionado Plinio el Viejo en la erupción del Vesubio- que surgen como consecuencia del enfriamiento o separación de materiales surgidos del magma volcánico, sino en el grupo denominado de origen sedimentario que surgen por la alteración de otro material preexistente por cambios de presión y temperatura en las inmediaciones de la superficie terrestre.
La zona sobre la que nos situamos se encontraba sumergida bajo el mar hace unos 130 millones de años en unas condiciones que propiciaban la vida de moluscos tipo toucasias, corales, etc., cuyas partes duras tenían gran componente de carbonato cálcico que al morir se depositaban en los fondos marinos en grandes proporciones. Encima de ellas se depositaban también otros materiales más blandos dando lugar, simplificando, a masas de mineral conocidas como sideritas (carbonatos férricos).
Con los movimientos orogénicos que se producen hace 50 millones de años emergen los montes de Bizkaia formados, en parte, por esas masas de sideritas que, al contacto con el aire y el agua de la superficie van transformándose tanto en óxidos como en hidróxidos dando lugar a los diferentes tipos de hierro que eran tanto más ricos cuanto más cerca estuviesen de la superficie de la tierra.
Una clasificación técnica del mineral de hierro hablaría de Hematíes, Limonita, Goethita y Siderita.

30. La vena sería la utilizada por las primeras ferrerías y también por las conocidas como ferrerías de aire “haizeolak” (a partir del Siglo XI) como las posteriores y más sofisticadas ferrerías hidráulicas o “zeharrolak” (Siglos XIV y XV) como la que vemos en la imagen (ferrería de Agorregi, Aia, Gipuzkoa). Muy cercano a este Museo se encuentra también la ferrería del Pobal, la última que funcionó en Bizkaia y que hoy en día se encuentra reconvertida también en Museo.

32. Este otro tipo de hierro es el conocido Limonita en acepción técnico o Rubio en términos populares.

34. Vemos ahora el hierro denominado Goethita en terminología técnica o campanil como se referían a él nuestros antepasados por el característico sonido que se obtenía al golpearlo.

36. Pero la naturaleza no da estas clases de hierro por separado sino que en la mayoría de las ocasiones vendrán mezclados unos y otros tipos de mineral de hierro.

38. Precisamente para trabajar con las sideritas (carbonatos) eran necesarios los hornos de calcinación que conseguían principalmente aumentar su pureza, aligerando también el peso del mineral a transportar. Este de la imagen de la derecha se encuentra en Ortuella en la mina Bilbao, justo al lado de la estación del ferrocarril. El horno de calcinación fue erigido en el año 1959. La postal antigua muestra unos hornos de calcinación situados en la estación de la compañía Orconera.

40. Por la parte trasera de ese cilindro se introducía el mineral donde se encontraría con alguna resistencia que provocaría en primer lugar la rotura de los grandes bloques en otros de menor tamaño.
Posteriormente esa masa sería impulsada hacia la parte delantera del dispositivo mediante unas aspas interiores enfrentándolo a una corriente de agua (lavado) a presión en sentido contrario.
El mineral salía por la parte delantera, ya separado el mineral de las arcillas, pasando a una cinta de clasificación. Estos tromeles fueron accionados en un principio por máquinas de vapor sustituidas posteriormente por motores eléctricos.