33. En esta fotografía de Joxemai D’Huart podemos ver la sala de máquinas del funicular.

35. La estación superior. Arriba podemos ver un balcón desde donde, parece ser, se contemplan unas vistas maravillosas. La pena es que no sea de acceso público tal como puede hacerse, por ejemplo, en el funicular de Valvidrera desde donde se contemplan unas vistas estupendas de Barcelona.

37. El vehículo inicia su trazado descendente.

39. Según nos encaminamos al barrio de La Arboleda observamos una pintura que representa el antiguo vehículo de este funicular con ese balconcillo situado en la parte trasera (en sentido ascendente) del mismo.

41. Una vez cerradas las minas toda esta zona se encuentra anegada. En imagen podemos observar el lago Parkotxa donde se ubicaban la mina del mismo nombre.

43. Esto fueron minas de hierro. Mucho salió en los siglos pasados y ahora algo vuelve aunque sea en forma de esculturas. Se trata del nuevo Parque Escultórico de Zugaztieta / La Arboleda. En Imagen la escultura “Zutik” (en pie) de Juanjo Novella que recoge el poema de Gabriel Aresti “Nire aitaren etxea defendituko dut “. . “Defenderé la casa de mi padre”. Un hermoso poema con mucha significación.

45. Nos dirigimos hacia la localidad de La Arboleda donde vemos la plaza y la Iglesia de Santa Magdalena al fondo. Desde este balconcillo los trabajadores y trabajadoras de la localidad escucharían los encendidos mítines por parte de los dirigentes de la época.

47. Una vez visitado el enclave de La Arboleda podemos efetuar numerosos recorridos por la zona, muchos de ellos pueden comenzarse desde el centro de interpretación de peñas negras donde también podremos contemplar algún material minero.

49. Llegamos de nuevo a la estación de La Escontrilla finalizando el recorrido por este peculiar funicular.
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