1. Hoy nos dirigiremos a uno de los funiculares más emblemáticos de toda Europa: el Giessbach Drahtseilbahn, que pasa por ser el más antiguo funicular del viejo continente que siga en funcionamiento continuadamente. Data del año 1879.

3. Interlaken es un destino turístico de primera magnitud. La ciudad es un destino privilegiado para multitud de excursiones, también para los amantes del mundo ferroviario.

5. Interlaken, al igual que todos los destinos turísticos de Suiza, atraen desde hace decenios a las clases adineradas de todo el mundo.

7. Si dos son las estaciones ferroviarias dos son también los embarcaderos principales con los que cuenta Interlaken. Nos dirigimos al que transcurre por el Brienz see, el lago de Brienz. Estación ferroviaria y embarcadero distan entre sí unos pocos metros.

9. El funicular se encuentra casi en el extremo opuesto del lago por lo que podremos deleitarnos lo suficiente en el viaje. El transporte en barco es imprescindible para llegar a algunos lugares determinados.

11. Numerosos son los hoteles que instalaban un servicio de funicular para subir a sus clientes, sin el cual hubiera sido impensable la instalación del mismo. El funicular se convierte en el transporte que abrirá nuevos destinos turísticos.

13. Decimos adiós al espectacular vapor Lötschberg que proseguirá rumbo hasta Brienz, en donde finaliza su trayecto.

15. Podemos ver algunas piezas del primitivo funicular. Comenzó siendo la tracción de agua la que movió este funicular.
Algunos siguen funcionando hoy en día con tracción por contrapeso de agua el más antiguo de todos es el Elevador do Bom Jesús en Braga.

17. Iniciamos el ascenso. Ya podemos ver a la izquierda el Grandhôtel Giessbach, dueño del funicular y su principal benefactor, junto con la fundación que sigue recabando fondos para que el funicular no cese en su actividad.

19. El funicular asciende el último tramo. Salvo el tramo inicial, el resto del trazado se hace sobre plataforma fija en forma de viaducto.

21. Topes estación superior. Podemos ver igualmente las poleas de entrada y salida del cable. El funicular salva un desnivel de unos 98 metros. Son 345 metros de longitud que se hacen en unos cuatro minutos.

23. Varios saltos de agua embellecen este entorno. Pero no es el único funicular famoso por ser cercano a unas pequeñas cascadas. No lejos de aquí, visitaremos también otro famoso funicular: Reichenbachfall.

25. Maquinaria.

27. Vista del lago: el Brienzsee.

29. 130 años se cumplen en Julio el año 2009. Esperemos que el funicular pueda seguir con su actividad.

27. El coche llegando a la estación inferior. Los horarios del funicular están sincronizados con la llegada y partida de las embarcaciones.

29. Ya podemos ver el barco que nos trasladará hasta Brienz. En Brienz podremos disfrutar, entre otros atractivos, del tren cremallera Brienz Rothorn Bahn que sigue conservando su tracción a vapor para sus desplazamientos. También lo podremos seguir aquí.

29. Antiguo cartel anunciador del funicular. A su lado fotografía de época.
|