El pasado sábado, 5 de octubre de 2013, se llevó a cabo en el Museo del Ferrocarril de Azpeitia una nueva jornada especial con un programa muy variado.

Variado y con alguna agradable sorpresa como fuera ver circular, por primera vez, una doble tracción entre las locomotoras Portugal y Aurrera que podemos contemplar en la fotografía de José Godoy.

Era una jornada para someter a examen al material rodante que llevaba tiempo sin circular. Hubo un poco de todo. La grúa funcionó de maravilla aunque los primeros compases generaron también algo de incertidumbre. La Portugal y la Zugastieta estuvieron también de primera. Tanto el tranvía de Bilbao como el de Zaragoza realizaron sin ningún tipo de problema sus desplazamientos.

También funcionó bien la locomotora Espinal, una de las locomotoras más carismáticas del Museo vasco del ferrocarril. Funcionó bien hasta que..rompió uno de los tubos de la caldera con lo que la locomotora se quedó sin agua y hubo que detenerla inmediatamente para el resto de la jornada. Esto es lo que suele suceder cuando un material tan delicado como este permanece mucho tiempo sin utilizarse. Esperemos pueda ser reparada prontamente para seguir brindándonos el lujo de ver circular una de las últimas locomotoras de la factoría de Robert Stephenson que aún continúan en funcionamiento en toda Europa.

Se me olvidó llevar la cámara de fotos por lo que tuve que hacer las mismas con estos teléfonos móviles que hoy en día llevan de todo y de ahí vino la sorpresa del día. Poco después de hacer la fotografía de la izquierda recibo un mensaje en el móvil con la respuesta “Trenes raros“.

Pues sí, el móvil activó un programa de localización de fotografías (Goggles) que te proporciona información sobre la fotografía que acabas de realizar: Catedral de Santiago (Bilbao), Torre de Pisa, etc. etc., vamos que, como digo, estos móviles hacen ya de todo.

De algunas fotografías, sin embargo, no dice nada pues nada dijo de las que sacamos a la grúa, al hogar de la locomotora Espinal o a alguna otra, pero de esta que vemos, tras unos minutos de análisis dictaminó: “Trenes raros“.

Pues no, Goggles, esto no son trenes raros, son trenes de época que en muchas partes del Planeta Museos, agrupaciones de aficionados/as intentan cuidar y preservar para poder seguir disfrutando de los mismos.

Por lo que a nosotros corresponde esperemos poder seguir disfrutando muchos años de la compañía de estos “trenes raros“. 

En esta otra imagen la Grúa empujando una plataforma que como os comentábamos arriba funcionó bastante bien, aunque también hay que hacerle una pequeña reparación para mejorar su rendimiento.

En fin, bonita jornada a la que acudieron numerosos aficionados así como también varias autoridades, lo que se interpreta como un impulso en esta nueva etapa del Museo vasco del Ferrocarril.