Con fecha 08.08.1829 circula por primera vez [1] en los Estados Unidos de América una locomotora a vapor. Es también uno de los primeros lugares, fuera del Reino Unido, por donde circula una locomotora a vapor. Se trataba de la locomotora de nombre Stourbridge Lion que debe su denominación al lugar donde fue fabricada; Stourbridge (Inglaterra) y venir provista con una imagen de un león en su frontal.
La locomotora circulará en el antiguo Delaware and Hudson gravity Railroad, una línea que trasladaba carbón desde la zona de Carbondale hasta Honesdale, Pennsylvania, donde se utilizaban los canales para su traslado hasta Rondout (Delaware and Hudson Canal) desde donde se llevarían a Nueva York a través del río Hudson.
La compañía Delaware and Hudson Canal Company busca modernizarse para lo cual decide enviar un delegado al Reino Unido para observar de cerca los ferrocarriles que ya llevaban algunos años ayudando en las industrias y dando sus primeros pasos en el transporte de viajeros. Finalmente el que realiza el viaje es Horatio Allen que por entonces trabajaba como ingeniero de la compañía a las órdenes de otro extraordinario ingeniero y emprendedor ferroviario como era Jhon B. Jervis que daría nombre a una ciudad del recorrido del canal: Port Jervis.
Horatio Allen se pone en contacto entre otros con el propio George Stephenson quien le mostrara los avances de la linea Liverpool – Manchester por entonces en construcción. También observó la ya operativa Stockton-Darlington donde estudió los costes comparativos entre la tracción hipomóvil y la tracción mediante locomotoras concluyendo que esta última representaba el futuro.

Por todo ello encargó una locomotora a la factoría de Robert Stephenson y otras tres a la de Foster y Rastrick de Stourbridge que resultaban más económicas aunque resultaban más pesadas. En mayo de 1829 llega la primera locomotora, la Stourbridge Lion, a Nueva York y en julio es trasladada hasta Honesdale.
El día de su puesta en funcionamiento, el 08.08.1829, Horatio Allen se encontraba “solo ante el peligro”, ante la creencia generalizada de que las vías no aguantarían el peso de la locomotora, por lo que en esta ocasión, a diferencia de otras en que la locomotora remolcaba un buen número de pasajeros como sucediera en aquella primera experiencia con la locomotora Penydarren de Richard Trevithick, D. Horatio no pudo comenzar la andadura con el tradicional “pasajeros al tren” e inicio el recorrido en solitario.
“Al poner la mano sobre la palanca del regulador, dudé entre desplazarme lentamente o a cierta velocidad. Creyendo que la vía sería segura y prefiriendo, en caso de ser recordado, haberlo hecho maravillosamente y sin mostrar la más mínima timidez, arranque a una velocidad considerable, pasé con seguridad la curva del riachuelo y oí poco después los vitores de toda la gente congregada. Después de tres o cuatro kilómetros, di marcha atrás y volví sin contratiempos al punto de partida, habiendo hecho así el primer viaje ferroviario con una locomotora en el hemisferioo occidental [2]“.
La circulación no produjo ningún herido ni muerto como sucedería un año después en la inauguración del Manchester & Liverpool Railway, pero un cañonazo que festejaba el éxito del viaje inaugural hirió a un trabajador, al que hubo que amputarle una pierna.
Se trata de una locomotora de rodaje 0-4-0 y provista de tender que va recogiendo los avances que se van produciendo en la construcción de locomotoras. Se asemeja bastante a la Locomotion (1825), primera en el transporte de pasajeros y de igual rodaje si bien en este caso los cilindros se encuentran distribuidos de una manera diferente, uno en la parte delantera de la locomotora que repercute sobre las ruedas delanteras y otro en su trasera, haciendo lo propio con las ruedas zagueras.
En la Stourbridge Lion los cilindros se sitúan, uno a la parte derecha y el otro a la izquierda tal y como lo hacía también la locomotora Puffing Billy (1813) si bien en esta la transmisión no se realizaba mediante bielas sino utilizando engranajes.
En 1829 comienza también a funcionar la locomotora de Marc Seguin con doble cilindro montados en los laterales de la locomotora al igual que la Stourbridge Lion. Aquel año de 1829 resultaría decisivo por la celebración de las pruebas de Rainhill que consolidarían las maquínas móviles, locomotoras, frente a las fijas proporcionando el impulso definitivo al ferrocarril. Y dentro de las locomotoras se busbaba cuál era la que mejor resultados proporcionaría.
Pese a este “éxito” inicial la locomotora no llegó a entrar en servicio en esta línea llegando a funcionar como una simple “máquina estacionaria” pero no por la propia locomotora sino por las características de las vías sobre las que se asentaban los trazados en los primeros años del ferrocarril en los Estados Unidos de América que era vías de madera muy fácilmente deformables.

Sea como fuere esta locomotora entró en la historia del ferrocarril. Una répica de esta locomotora, la “Agenoria” puede contemplarse hoy en día en el National Railway Museum de York.
También en los Estados Unidos de América comenzarían a darse los primeros pasos en la carrera del ferrocarril. Poco después de la presentación, quizás fallida, de esta locomotora aparecería el primer modelo de locomotora construida en el país, la Tom Thumb. Al de pocos meses la Best Friend tendría el honor de ser también la primera locomotora a vapor construida, esta vez enteramente, en USA.
Interesante historia que recogemos en nuestro mapa de eventos ferroviarios en la categoría de historia. 
[1] Tendríamos que decir, sin embargo, que pocos meses antes de que llegara la Soutbridge Lion a Estados Unidos lo haría otra locomotora encargada para el mismo ferrocarril, la America, adquirida a la factoría de Robert Stephenson. Y también habría que apuntar que incluso años antes, ya en 1825, se probaría con cierto éxito una locomotora provista de cremallera diseñada por John Stevens que parece ser la primera locomotora, experimental, que transportara pasajeros en USA.[3] |