Hace ya unos años que conocí este museo del ferrocarril con ocasión de nuestro viaje a Croacia y Eslovenia.
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También pudimos ver la estación central de la capital de Eslovenia que, por cierto, es una ciudad preciosa.
En Eslovenia recuerdo especialmente el recorrido en tren desde el lago Bled hasta la ciudad de NOVA GORICA y su curiosa historia; la historia de una ciudad que observa cómo la frontera que divide a dos países altera su posición (por mor de los acuerdos de post-guerra) y de la primitiva surgen dos: una que conserva la inmensa mayoría de la ciudad salvo su estación y la otra que quedándose para sí dicha estación ha de construir una ciudad de nueva planta; NOVA GORICA.