De Zumaia a Baiona con BML (II/II)
reportajes 13 de diciembre de 2005|
Comenzamos esta segunda parte del relato obteniendo una vista aérea inmejorable de la zona a la que llegamos. Se trata de la bahía de Txingudi con tres localidades Hondarribia, Irun y Hendaia. Puede observarse las respectivas playas de vías; la de Irún tanto de la ciudad como la de la zona conocida como plaiaundi y la de Hendaia al otro lado ya de la desembocadura del Bidasoa. Estas tres ciudades forman, de momento, parte de un consorcio de colaboración en donde gestionan intereses comunes. Una bahía que engloba a tres ciudades, tres culturas, tres idiomas.
Nos habíamos quedado justo en el momento en que llegamos a la estación de Hendaia de Euskotren, cerca dijimos de la estación de Hendaye de la SNCF, como véis cambia la grafía de la misma localidad según se trate de escribirla en euskera o en francés (al igual que en castellano se denomina Hendaya).
Bueno sigamos con nuestra excursión. Una vez llegados a la estación de la SNCF nos dirigimos a las oficinas que la empresa ferroviaria TRANSFESA tiene junto a la Bahía de Txingudi, unas marismas de gran belleza y gran importancia ecológica. En esta otra imagen captada mediante el visor Google Earth podemos tener una idea exacta de cómo es la playa de vías de Hendaia. Desde allí podemos contemplar Hondarribia la ciudad amurallada que tanta historia atesora. Mientras miramos hacia Hondarribia unas melodías musicales nos atraen la atención hacia las mismas marismas en donde un saxofonista nos deleita con sus sones. Pintoresco, sin duda.
El entorno no nos resulta del todo extraño pues conocemos muchos de estos vagones.
Desde las mismas oficinas una trabajadora de la empresa TRANSFESA, nos acompaña a la zona en la que observaremos una de las operaciones imprescindibles que hay que realizar en dicho lugar cual es el cambio de ejes en los vagones. Este paso de un estado a otro, no solo ha implicado un cambio de catenaria, señales luminosas, etc. etc. también implica, todavía hoy, un cambio de ancho de vía. Como bien conoceréis los anchos de vías utilizados a un lado y otro del Bidasoa son distintos, lo que sigue implicando que transportes que atraviesan esta frontera tengan que cambiar dichos ejes para poder seguir circulando. ¿Por qué dos anchos de vías diferentes? Pues me parece que esa sigue siendo la pregunta del millón. Motivos estratégico-militares, motivos de eficiencia en el transporte o simplemente motivos económicos fueron barajados como hipótesis. La enciclopedia Wikipedia nos da la siguiente razón sobre el doble ancho de vía “La razón de que en España se adoptara un ancho mayor que el europeo parece es que la orografía española, al ser más accidentada que la del resto de Europa, exigía el uso de locomotoras más potentes y, por lo tanto, de calderas mayores. En el norte de España, sin embargo, la orografía es tan abrupta que los desmontes y radios de curvatura que exigiría la vía ancha harían prohibitiva la construcción de las líneas, por lo que se adoptó un la vía estrecha, con obra y material rodante menores que los que circulaban por el resto de las líneas.” Eso puesto entre comillas parece ser lo que impulsó a tomar esa decisión pues pronto se vió que la potencia de la locomotora no dependía del ancho sobre el que fuera montada. ¿Serían otros motivos, quizás más meramente económicos (para alguno digo) los que impulsaron a escoger un ancho inadecuado? Eso se escapa de mi análisis, pero no suele estar de más hacerse alguna que otra pregunta incómoda.. Parece ser que en un primer momento sí creyeron ser motivos de eficiencia los que coadyuvaron a elegir el ancho de 6 pies castellanos, pero.. por que no se corrigió después? Bueno, sea como fuere, doble ancho sigue allí, a pesar de que la declaración política de ir hacia el ancho internacional ya adoptada por las autoridades. Recordemos que el ancho ibérico tiene una anchura de 1674mm y el ancho internacional 1435 mm.
Observar las vías de doble ancho. El sistema es el siguiente según qué ancho sea el que traiga la composición irá por una u otra vía. La trabajadora de TRANSFESA nos advierte del peligro existente de estar por allí pues las locomotoras tractoras diesel que acompañan a los vagones para intercambiar ejes están guiadas a distancia desde una zona en donde el que ejecuta la maniobra no tiene visión de quién anda o no anda sobre las vías. Ese foco que enciende la locomotora cuando se mueve es la única advertencia. Debidamente equipados accedemos a las instalaciones en donde no podemos hacer fotografías por lo que intentaremos hacer una descripción detallada de la maniobra. En esencia es lo siguiente se recoge la composición a la que hay que cambiar los ejes, dependiendo de por qué sitio venga y se la introduce en los talleres en donde dispone de dos lugares paralelos para efectuar tal cambio.
En esos puntos marcados de amarillo no hay desvío sino una separación de los dos anchos de vía, por lo que según qué eje lleve la composición irá por uno u otro ancho de vía. Bien voy a intentar mostraros la fases de este cambio de ejes; Como veis los vagones llegan apoyados en una vía de doble ancho adaptándose al que llevan ellos, supongamos que ha de cambiar de ancho ibérico a ancho internacional. Solo hemos pintado los doce ejes, los seis ibéricos de rojo y los seis de ancho internacional de verde pero ese espacio en blanco está ocupado por hileras e hileras de ejes, ancho ibérico e internacional, alternativamente.
En este lugar nos hicimos la fotografía de grupo una vez que pudimos acceder todos, por turno, a observar esta interesante operación.
En Hendaia, sin embargo, tienes más cosas que ver que cambios de ejes y playas de vías. Como habrás comprobado por la fotografía aérea dispone de una hermosa y amplia playa, así como otros edificios de gran encanto, sin ir más lejos la hermosa estación de la playa, denominada “les deus jumeaux” (las dos gemelas) en relación a las dos grandes rocas que asoman en el extremo de la playa. En la fotografía de la derecha otra de las cosas a visitar en Hendaia, “El palacio d’Abbadie” , de Antoine d’Abbadie, científico, quien instalara un observatorio astronómico en dicho castillo en el que fijara su residencia después de recorrer buena parte del mundo. Fue un defensor a ultranza tanto de la lengua como de la cultura vascas.
Una vez finalizada la visita y con el tiempo algo justo nos dirigimos a la estación de Hendaya en donde, tras cancelar los correspondientes billetes nos acomodamos en el TGV, Train à grande vitesse, correspondiente a la linea TGV Atlantique. Nos fijamos también en esos atirantamientos para curvas de la catenaria utilizada por la SNCF.
Esta línea que posee el prurito de haber sido la que ostenta el record mundial de velocidad que un tren haya conseguido. Fue el 18 de mayo de 1990 en el que el nº 325 del TGV Atlantique alcanzó los 515 kilómetros a la hora. Este TGV Atlantique llega hasta Hendaya, si bien en el recorrido entre Bayona y Hendaya, la máxima velocidad que alcanza son 105 kilómetros por hora. En su recorrido hasta Bayona atravesamos las bonitas localidades vascas de San Juan de Luz (Donibane Lohitzun), Biarritz (Miarritze) y otras muchas en las que no se detiene el rápido tren.
Llegamos a la estación de Bayona en donde nos afanamos en fotografíar tanto el material rodante por allí presente como sus infraestructuras. Abandonamos la estación para conocer la capital labortana; Baiona.
El exterior de la estación se nos antoja conocido y no es de extrañar pues se asemeja mucho a la conocida Gare de Lyon en Paris, como podéis comprobar por las fotografías inferiores. Muy elegante.
Bayona es una ciudad de unos 40.000 habitantes considerada como la capital de Iparralde, es decir el País Vasco-francés. Aunque otros barrios conforman también la Bayona actual son la Bayona ttipia (pequeña bayona) y la Bayona Handia (Gran Bayona) los barrios principales. Por Baiona Handia se denomina la parte romana rodeada de murallas en donde se encuentra el viejo castillo. La pequeña bayona (Baiona ttipia) acoge al castillo nuevo. Para llegar a dichas zonas debemos nosotros atravesar en primer lugar el rio Aturri (Adour) y después el pequeño Errobi (nive), ríos que confluyen en bayona en busca del Atlántico a seis kilómetros de distancia.
Una vez en la Baiona Handia nos dirigimos a visitar su Catedral y zonas aledañas en donde también intentaríamos comprar algo típico de Bayona. Y qué más típico de Bayona que las bayonetas. La invención de la bayoneta data de mediados del siglo XVII. Parece ser que un grupo de vascos fueron atacados por contrabandistas franceses y al verse sin munición los vascos emplearon sus dagas que ataron a las bocas de sus mosquetes. (Enc. Larousse) Bayona se convertiría posteriormente en el centro de fabricación de esa arma. Cierto, pero difícil sería adquirir alguna de esas armas que llevan el nombre de la ciudad por todo el mundo, sobre todo en las fechas en las que nos encontrábamos, con conflictos callejeros noche si y noche también. Nos conformaremos con unas postalitas y listo.
Descansamos, pues las fuerzas no están sobrantes. Y durante ese descanso tuvimos ocasión de fotografiar juntos a cuatro grandes escritores de temas concernientes con el mundo del ferrocarril que no son otros que el equipo de redacción de la revista HISTORIA FERROVIARIA; en la fotografía de izquierda a derecha; Pedro Pintado, Javier Fernández , Jose Antonio Gómez y Juanjo Olaizola, de sobra conocidos para todos los inmersos en este mundillo del ferrocarril. Interesantes, siempre, todos las historias, vivencias y conocimientos que compartían con todos los miembros de la excursión, muchas de las cuales están presentes en este relato. Pero no solo esos cuatro citados, también otros escritores como Oscar Ramos coautor del libro de los ferrocarriles de Bilbao a Portugalete y de Triano se encontraba en la excursión y quizás más que yo desconozco. Unos expertos en este mundo, sin duda.
La tarde/noche se nos echa encima y debemos volver a la estación de Bayona en donde, en esta ocasión cogeremos unas unidades CORAIL con destino a Hendaia. En donde volvemos a la estación de EuskoTren para coger “el topo” rumbo a San Sebastián. Volvemos a tener la oportunidad de entrar en la cabina de conducción y volvemos a impresionarnos, esta vez con esa conducción nocturna. El trasbordo de la línea San Sebastián – Hendaia a la línea Bilbao – San Sebastián lo efectuamos en esta ocasión en la recién estrenada estación de Lugaritz que nos recuerda mucho a una estación de metro. De allí regresamos al punto de partida; Zumaia-empalme en donde el grupo de disgrega y cada uno a su casa a descansar pues la jornada ha sido agotadora. Concluyó también, por este año la temporada para hacer recorridos a vapor en el recorrido de Azpeitia a Lasao, que se reanudará el próximo día 13 de abril, jueves santo. Sin embargo el museo continúa abierto para todos/as los que queráis visitarlo. He tenido ocasión de hacer esta visita en tres ocasiones este año y cada vez me ha gustado más, quizás por que cada vez voy aprendiendo un poquito más de este apasionante mundo del ferrocarril.
Gracias por vuestra atención. Joseba Barrio Ezkerra (gerok)
Agradecimientos: Asociación de amigos del Museo Vasco del Ferrocarril José Manuel Trigos Joseba Bidaurrazaga, Joxemai, Juanjo Olaizola Google Earth Enciclopedia Wikipedia
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