Por el Urdaibai con la Aurrera.
reportajes 7 de noviembre de 2005|
Con motivo de cumplirse el pasado mes de agosto cincuenta años de la inauguración del tramo ferroviario que conecta Sukarrieta con Bermeo, Euskotren, con la colaboración imprescindible de la asociación de amigos del museo vasco del ferrocarril organizó unas jornadas conmemorativas del evento ofreciendo la posibilidad de realizar un viaje como se hacían hace cincuenta años, es decir, con una locomotora de vapor arrastrando los coches de la época. Aquella locomotora era conocida como Isabelita Koipezto. Ya he tenido ocasión en otro reportaje -veasé el títulado Museo Vasco del ferrocarril- de comentaros la posibilidad de que se dispone en Azpeitia de realizar viajes en una locomotora de vapor durante gran parte del año, generalmente desde abril a finales de octubre. Asimismo , y si la ocasión lo requiere, también hemos visto a la Aurrera extender su penacho de humo por otras tierras, sin ir más lejos este año lo ha hecho en Llanes (Asturies) así como estas jornadas en el corazón de la reserva del Urdaibai. Una vez sobrepasado Gernika y aunque allí la ría se encuentra canalizada podemos ir observando, pasada la estación de Forua, el comienzo de la zona de marismas, que conforman el corazón de toda esa zona protegida.
Pues bien, antes de iniciar el viaje intentaremos hacer una breve descripción de lo que es la Reserva de la Biosfera del Urdaibai; se trata de una superficie de 230 km2 que abarca espacios de 22 municipios vizcaínos correspondientes en su mayoría de la comarca de Busturialdea. Se trata del humedal más importante del País Vasco y en donde concurre una gran variedad paisajística y ecológica. Se trata también de un refugio para las aves en su camino migratorio. Septiembre es la época para observar las aves en su migrar. Pero no podemos dejar de señalar otros puntos de interés en la zona; La Torre de Arteaga construída por encargo de Eugenia de Montijo, Emperatriz de Francia y esposa de Napoleón III, al conocer que las Juntas Generales de Vizcaya decidieron nombrar a su hijo “vizcaíno de origen”, aunque nunca llegarían a residir en este edificio al ser destituído de su trono Napoleón III. No lejos de ese lugar podrás conocer las Cuevas de Santimamiñe. Desde ese mismo lugar a la salida de las cuevas podrás darte un paseo por el Bosque encantado de Oma, obra de Agustín Ibarrola y por el no menos encantador Valle de Oma. Las localidades que bordean la reserva del Urdaibai son igualmente de visita obligada. Elantxobe, villa marinera que se nos aparece como colgada en la montaña. Las localidades de Mundaka y Bermeo, de las que también hablaremos después, sin olvidarnos de Gernika, símbolo de nuestras libertades.
Gernika es, como hemos dicho, símbolo de nuestras libertades. He aquí el fragmento del texto que debían prometer los soberanos que pretendían serlo del Señorío de Vizcaya.
Bien, de esta o similar forma, juraban cumplir con las ancestrales formas de gobierno de Bizkaia, aquellos que fueron sus Señores. Todos ellos, incluidos los coronados de Castilla, estaban obligados, como así reza el Fuero Viejo, a realizar declaración de acatamiento en Bizkaia, bajo el sagrado árbol, símbolo de libertades y singular referente legal.
La ruta juradera se encarga de recordarnos estas, nuestras leyes y costumbres. Igualmente desde Gernika podrás seguir hasta Bilbao por el Camino de Santiago en su trazado de la costa, así como otras muchas cosas que podrás hacer si te acercas por allí. Pues bien, aunque ya había tenido ocasión de disfrutar en varias ocasiones del placentero viaje a bordo de este entrañable tren, pensé que la ocasión lo merecía con lo que, una vez anunciado el evento, me apresuré a reservarme una plaza en una de las jornadas de mañana. Partí hacia Busturia-Itsasbegi (Sukarrieta) desde la estación de Atxuri, de Bilbao, comienzo o final -según se mire- de las líneas que conectan Bilbao tanto con Bermeo por un lado como con Donostia y Hendaia por otro. Este recorrido lo haríamos en las unidades UT 3500 de Euskotren. Tras una hora y diez minutos, aproximadamente, llegamos a la estación de Busturia-Itsasbegi (sukarrieta) en donde ya vemos estacionada a la Aurrera y a los dos coches que la acompañaran hasta Bermeo. Observar el final de vía con el puente que comunica sukarrieta con la isla de txatxarramendi.
Por hacer una pequeña presentación tanto de la locomotora Aurrera como de los coches C-2 y C-4 que la acompañan diremos en primer lugar que la Aurrera es una locomotora de vía métrica del tipo 2-6-0 (130t) que fue construída por la compañía
En la primera foto vemos los últimos preparativos de la Aurrera. Una vista de la misma desde la pasarela en el Museo de Azpeitia. Con respecto a los coches apuntar que se trata de dos coches de la clase C construidos por la hoy tan conocida CAF de Beasain siendo adquiridos por el ferrocarril del Urola en 1925.
Bien, pues hemos hablado tanto de la Aurrera como de los coches C-2 y C-4 que son con los que hacemos el viaje, pero no podemos olvidarnos, en modo alguno, de la locomotora que prestó realmente sus servicios en esta línea, el ferrocarril Amorebieta-Bermeo, cual es la locomotora Zugastieta, también preservada junto a la Aurrera y otras, en el museo vasco del ferrocarril de Azpeitia. La Zugastieta es una locomotora de vapor del tipo 0-6-0 (030t) construída por la empresa Sharp Stewart (Glasgow) en 1888 y era la que antes hemos mencionado que era conocida como “Isabelita koipezto” según parece por su complejo sistema de engrase que le hacia tirar mucho aceite al exterior. (koipe en euskera significa aceite, grasa, etc.). En este caso no fue la electrificación la que le llevó a su retirada, en 1960, sino la llegada de las primeras locomotoras diesel.
Pues bien, una vez que la interventora nos conmina a pasar a los coches comenzamos el viaje a la hora señalada atentos, más que nunca, a las ventanillas. Nada más salir observamos la isla de Txatxarramendi que alberga en su interior el instituto oceanográfico AZTI encargado de velar por el impulso del sector pesquero y alimentario, así como con la protección del medio ambiente marino y los recursos naturales. En lo siguiente que reparamos es en la coqueta playa de toña en donde, no vemos mucha gente pues las circunstancias del tiempo no acompañaban mucho. En la otra orilla de la ría de
Comenzamos a atravesar los túneles, hasta ocho, que se encuentran en los escasos 5 kilómetros que separan estas dos localidades. Conducían la locomotora Juanjo y Oscar, estando la intervención a cargo de Mercedes y el que fue necesario acompañamiento técnico fue a cargo de Joxemai.
La conducción era lenta, lo que nos facilitó observar la playa de laidatxu, en el mismo Mundaka en la que asoma la iglesia de Santa Catalina. Además no podía alterarse el servicio normal de pasajeros por lo que debíamos permanecer parados en algún punto del recorrido para que las composiciones en ambos sentidos de la ruta hicieran su servicio normal. Por ello estuvimos un buen rato detenidos en la estación de Mundaka ,muy atentos a las explicaciones que sobre la ruta, locomotora, coches, etc. nos comentó amablemente Juanjo Olaizola, como sabréis director del museo vasco del ferrocarril.
Comentábamos anteriormente que en los escasos 5
Reanudamos la marcha hacia Bermeo contemplando por la ventanilla la iglesia de Andra Mari en Mundaka y contemplando, enseguida, la isla de Izaro. Esa isla (que alojó en su día un convento franciscano) siempre fue propiedad de Bermeo como nos apunta Aingeru Astui, a cuya página web os remito si queréis
En la fotografía del centro podéis ver en la magnífica fotografía de Marcos Maté la Aurrera sobre el viaducto que se encuentra justo antes de la entrada de Bermeo. En la fotografía de la derecha la Aurrera con el Cabo de Ogoño al fondo, en fotografía cortesía de Eduardo del museo vasco del ferrocarril.
En Mundaka, se produjo hace unos años una extraña inmigración y no era de personas en busca de trabajo, no. Eras surferos en busca de la famosa ola a izquierda. El hecho es que es esa villa marinera comenzaron a convivir desde hace años dos estilos de vida bastante diferentes. Algunos de esos que vinieron, sobre todo australianos, se quedaron allí, montaron sus negocios iniciaron sus proyectos de vida en Mundaka. Últimamente, sin embargo, la famosa ola a izquierda que pasaba por ser considerada una de las mejores de europa, está palideciendo. ¿Por qué? Nadie lo sabe exactamente y hay opiniones para todos.. (quizás hasta le echen la culpa a tirar tantas tejas..). O quizás sea algo tan sencillo como el dicho.. Urak dakarrena.. urak daroa.. (lo que trae el mar.. el mar se lo lleva). Afortunadamente parece que las últimas noticias e informes indican que “la ola” se va recuperando.
Bueno pues ya estamos entrando en Bermeo, final de nuestro recorrido y final de la línea, que se encajona de esa manera tan peculiar, tras una cerrada curva y en vía única. Nos deja tiempo para conocer un poco esta villa marinera. Fue la ciudad más importante de Bizkaia, hasta que comenzara a florecer Bilbao. Tenéis varias cosas de interés que ver en Bermeo si os dais una vuelta por aquí; la torre Ercilla, sede en la actualidad del museo del pescador, claustro de la iglesia de San francisco, Arco de San Juan, el puerto viejo, etc. En los alrededores también encontraréis, entre otras, la entrañable isla de San Juan de Gaztelugatxe.
Nosotros, sin embargo como ya conocíamos Bermeo nos tomamos un buen refrigerio y regresamos a la estación para iniciar el viaje de vuelta, una vez hecha la maniobra de aguja correspondiente. En el recorrido de vuelta la locomotora se detuvo para que pudiéramos observar con calma el paisaje, cosa que todos agradecimos. Pues bien el viaje toca a su fin y hemos tenido ocasión de rememorar lo que debieron ser los tiempos de la “Isabelita koipezto”
A la vuelta el tiempo mejoró con lo que hubo más gente que se acercó a las playas. El viaje fue entrañable aunque quizás más lo fuera para personas que ya lo hicieron hace cincuenta años. ¿No os parece? Tampoco podemos acabar el reportaje sin mencionar, aunque sea a modo de homenaje, a las personas que hicieron la ruta, que no fueron otros que presos, tanto presos comunes como los que dejó la guerra civil. Estos presos, unos 80 o 90 en opinión de Juanjo Olaizola, a los que se les concedió una libertad con condiciones fueron los que elaboraron dicha ruta, ruta que se venía ya intentando realizar desde muchas décadas atrás (el tramo Amorebieta-Gernika se inauguró en 1888, llegando a Sukarrieta en 1893..). Pues bien, fue el 16 de agosto de 1955 cuando la línea fue inaugurada aunque para ello parece ser que se utilizó una locomotora diesel que al día siguiente desaparecería de Bermeo. Por lo que la Isabelita no vendría hasta un poco después. En la actualidad la línea se encuentra electrificada. Lo está desde el año 1973, como lo están todas las líneas que gestiona la propietaria de la línea, Euskotren.
Una vez finalizadas las jornadas especiales, la Aurrera retorna a Azpeitia, a su casa, para que los amigos del Museo Vasco del ferrocarril sigan mimándola y a su vez preparándola para próximas aventuras. Texto y fotografías: Joseba Barrio Ezkerra. Marcos Maté (Ordunte). Eduardo González (Amigos del Museo Vasco del Ferrocarril) Agradecimientos: A la asociación de amigos del museo vasco del ferrocarril. Enlaces: Las Madalenas Amigos del museo vasco del ferrocarril euskal burdinbidearen museoaren lagunak
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