Adherencia

 Itsaspena

 Adherence

 

La adherencia es la medida de la resistencia que al deslizamiento interponen dos superficies en contacto cuando una intenta desplazarse sobre la otra. En el mundo del ferrocarril esa resistencia es la que hace que al mover una rueda por encima de un carril, la rueda gire al desplazarse en vez de, digamos, resbalar sobre la misma. Cuanto mayor sea esta resistencia mayor será la capacidad de la rueda para ”pegarse al raíl” y viceversa.
La adherencia de las superficies en contacto puede disminuir debido a, por ejemplo, inclemencias meteorológicas como agua, hielo, etc, para la cual habremos de buscar alternativas que consigan justamente lo contrario, es decir, aumentar el agarre entre superficies. Otras circunstancias, por ejemplo el peso soportado, hacen aumentar la adherencia.
En la imagen superior vemos que en la parte anterior de las ruedas tractores aparecen unos finos tubitos que son precisamente los encargados de arrojar arena, desde unos dispositivos denominados ”areneros” presentes en todo tipo de locomotoras, a los raíles consiguiendo incrementar la adherencia.
En ocasiones, sin embargo, toda la ayuda que podamos implementar no será suficiente para conseguir la deseada tracción y entonces habremos de buscar ayudas externas para conseguir que las ruedas avancen sobre los  raíles sin producir ni deslizamientos ni retrocesos. Los distintos tipos de cremallera son las ayudas más características.

Cuando si ni siquiera con las cremalleras es posible conseguir la tracción adecuada deberemos acudir a otros medios de transporte como son los funiculares/teleféricos.

 
En el mundo del ferrocarril  se distinguirá entre la tracción en adherencia (ausencia de cremallera) o tracción en cremallera cuando necesita la ayuda de este tipo de engranajes para el movimiento siendo habitual que un mismo tren utilice ambos tipos de tracción durante su recorrido.
Ver:

Tracción en el ferrocarril

Trenes de cremallera.