Hoy 1 de marzo podemos ver en nuestro calendario de eventos la coincidencia de varios acontecimientos relacionados con el mundo del ferrocarril, entre ellos, la inauguración de dos monorraíles, uno de los cuales presentamos hoy aquí para ir añadiendo contenidos a nuestra particular historia del ferrocarril. El otro, el monorraíl de Lartigue, cuanta ya con una ficha abierta en dicha recopilación.
Podríamos decir que la historia del ferrocarril monorraíl o monocarril comienza hacia 1821 con una patente de Henry Robinson Palmer que se pondría prontamente en práctica en Londres así como también en 1825 en el Cheshunt Railway en el que unos caballos tiraban mediante una cuerda de unos coches colgados de un carril. También en este artículo se menciona, ya para el año 1820, un primer diseño de monorraíl Estos ingenios continuarían dando lugar, entre otros, a un ferrocarril suspendido, el Enos Electric Railway, en New Jersey en el año 1886. De éste es precisamente en el que se basarían los constructores del monorraíl suspendido de Wuppertal.Continuarían estas invenciones con otros incluso impulsados por hélices dando lugar a un medio de transporte en continua evolución y que hoy en día señala al tren de levitación magnética MAGLEV como último logro.
Comentar también que este curioso ferrocarril suspendido es diseñado mediante el mismo sistema (sistema Langen) que el utilizado en el diseño del funicular suspendido de la colina de Loschwitz (Dresde), también llamado como este monorraíl Schwebebahn.
Uno de los capítulos más comentados que tuvieron lugar en este monorraíl fue el salto que desde el mismo realizó la elefanta Tuffi un día que, con motivos promocionales, la embarcaron en uno de los coches del monorraíl. Parece ser que la Elefanta, de puro nerviosismo, busco el primer hueco visible y se arrojó por él. Cayo al río Wupper, sin mayores consecuencias, al menos para ella. En la foto-montaje podemos ver un reflejo de dicho chapuzón.Ilustración
Arriba podemos ver también un video de este monorraíl