No es que sea una cifra que suela provocar se hable de ella: bien sean los 25, 50 años, etc. Son 94 años los que el próximo 7 de Octubre cumplirá el funicular de Artxanda. Voy a mencionar dos acontecimientos acaecidos durante el pasado año: uno sería la pérdida de D. Isidro Aurrekoetxea, quien fuera el último que, en primera persona, podría habernos contado detalles de aquél desafortunado accidente/incidente de 1976. El segundo hecho a tener en cuenta es el cambio de imagen que se produce en el entorno del funicular. Desde el comienzo de funcionamiento del funicular ferrocarril, la estampa típica del mismo ha sido su cercanía a la pista de patinaje divisando al fondo el txakoli popular. La imagen de la pista de patinaje ya no será del todo posible a partir de ahora.
Arriba podemos ver una sucesión de fotografías antiguas y recientes. La serie concluye con la que será a partir de ahora la nueva imagen del funicular. Esperemos que sea para bien. La verdad sea dicha es que en la segunda etapa del funicular esa plaza que tantos recuerdos traía a nuestros mayores no había tenido apenas utilidad, si exceptuamos los últimos años con la celebración del Akelarre. Pues lo dicho, habrá que ir acostumbrándose a esta nueva imagen.

 

El funicular de Artxanda se encamina a los 100 años. Para celebrarlo traeremos a estas páginas un reportaje de un funicular mucho más antiguo aún : El funicular de Giessbach, Suiza, que pasa por ser el de mayor antigüedad en Europa, de entre los que continúan funcionando.

En breve ….